Os declaro cliente y proveedor

No sé si a vosotros os pasa, pero la relación con los clientes suele ser una relación de amor-odio. Por una parte, son los que hacen posible que nos desarrollemos profesionalmente y que nuestro negocio crezca. Pero por otra, pueden llegar a convertirse en verdaderas pesadillas si no establecemos un buen sistema de trabajo con ellos.

Mi experiencia me ha llevado a toparme con muchos tipos de clientes, y a reunirme con otros tantos potenciales, y la conclusión a la que he llegado es que hay que establecer las reglas del juego desde el primer momento. Sólo así habrá una buena relación y se conseguirán los resultados esperados.

La relación con el cliente

A continuación comparto algunas recomendaciones básicas sobre la relación con los clientes que creo que os pueden servir de ayuda (¡espero!).

Claridad desde el principio

Mi primera recomendación es que en la propuesta de trabajo que pases a tus clientes, con presupuesto incluido, dejes muy claro en qué va a consistir esa relación laboral y qué tareas vas a acometer. El cliente quiere tener esto claro, y debe, para saber qué resultados puede exigirte.

Emails solo en horario de trabajo

Te aconsejo que no mandes emails fuera del horario laboral ni los fines de semana. Si el cliente ve que puedes estar disponible a cualquier hora, lo utilizará para pedirte cosas en tu tiempo libre.

Define objetivos y resultados

Creo que éste es uno de los puntos más importantes. Es esencial que le dejes claro al cliente qué vas a conseguir y qué no vas a conseguir con tu trabajo, y el tiempo que vas a invertir para ello. De nada sirve crear expectativas que no puedes cumplir. Mantenle informado desde el primer momento y de forma periódica. Objetivos claros y medibles.

Céntrate en la estrategia

Antes de empezar a trabajar con un cliente hay que sentarse con él y con las personas que vayan a tomar parte en el proyecto y establecer una estrategia. Aunque el trabajo lo realices tú, necesitas un contacto dentro de la empresa que haga de enlace. Esta o estas personas deben tener muy clara la estrategia para que todos vayáis a una y el trabajo tenga realmente sus frutos.

Establece un calendario de trabajo

Es esencial que, juntos, elaboréis un calendario de trabajo, y si es posible, que delimitéis los tiempos de las reuniones. El tiempo que se invierte en reuniones es tiempo que se trabaja, y eso hay que contabilizarlo y tenerlo en cuenta a la hora de elaborar los presupuestos.

Establece un plan de trabajo conjunto

Si necesitas que tu cliente o su equipo desarrollen determinadas tareas, déjalo claro desde el primer momento y estableced la forma en que vais a hacerlo. Muchas veces ocurre que tu trabajo depende de que tu cliente haga antes el suyo, pero si la cadena se rompe desde dentro de la empresa, parecerá que tú no estás haciendo tu trabajo correctamente. Cuidado con esto.

Sé sincero SIEMPRE

A veces, los resultados tardan en llegar más de lo que se esperaba, o incluso no son exactamente los deseados. Ante estos casos, mi recomendación es siempre ser sinceros con el cliente y darle todas las explicaciones necesarias. No pasa nada por tener que modificar la estrategia o cambiar el rumbo de determinadas acciones que no están funcionando. Si vas con la verdad por delante y eres transparente con tu cliente, siempre saldrás ganando.

Y hasta aquí mis recomendaciones para conseguir una buena relación cliente-proveedor. Y vosotros, ¿qué consejos me dais? Estoy deseando leeros en los comentarios y aprender más en esta ardua pero fascinante tarea de tratar con los clientes 😀

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Acerca de Julia

A Julia Crespo le entusiasma la comunicación online y el marketing digital, especializada en el marketing de contenidos y la gestión de redes sociales.
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