¿Cómo gestionas las emociones… de tu empresa?

Cuando nos planteamos la gestión de nuestras empresas intentamos encontrar una justificación analítica a todas nuestras decisiones. Sin embargo, no nos debemos conformar con esto exclusivamente. Para llegar a ser excelentes considero que debemos darle mucha más importancia a las cualidades humanas de nuestra empresa, es decir, a nuestra gente. ¿Por qué? Porque el equipo que la conforma no es siempre racional, es más, me atrevería a decir que los sentimientos son con frecuencia lo que motiva tanto a empleados como a clientes. Hoy hablaré sobre lo que he aprendido en los últimos días sobre la inteligencia emocional en las empresas.

Las emociones (bien gestionadas) son las que nos motivan a crecer, mejorar y dar lo mejor de nosotros mismos. Al menos eso creo yo. Un equipo motivado hace que todo sea más sencillo, que los objetivos se cumplan y que se celebren los logros de corazón. ¿Estás de acuerdo? ¿Cuál es tu experiencia al respecto?

La mía es sencilla. El equipo con el que trabajo está altamente motivado porque trabajan en lo que creen. Porque saben que poco a poco estamos consiguiendo nuestros objetivos. Porque ante los grandes retos respondemos “vamos a hacerlo, por lo menos intentarlo y veamos“. Nuestro enfoque es la acción y no la producción de largos informes (aunque haya que hacerlos, de vez en cuando). Nos gusta experimentar y aplicar la creatividad a nuestro día a día. ¡Si no nos moriríamos del aburrimiento! Estamos dispuestos a correr riesgos en nuevos proyectos y a cometer errores en el proceso. Contamos con una estupenda colección de ellos J ¡Algunos hasta los hemos enmarcado!

Además, nuestros sistemas son simplificados al máximo para que todo fluya con facilidad y la comunicación sea clara, directa y efectiva. Trabajamos genial de manera autónoma y somos la repera en equipo (disculpadme el entusiasmo). Y aunque no me corresponda a mí decirlo, considero que el clima de trabajo que hemos creado entre todos nos está permitiendo desarrollarnos individualmente. Esto nos ayuda a aportar al resto y mantenernos motivados de cara a relacionarnos con nuestros clientes de una manera cercana, sincera y emocional.

Mis últimas lecturas y vídeos resaltan el valor de todo lo que acabo de mencionar. Llegar a este punto no es fácil. Es un camino lleno de sinsabores, decepciones y retos que si sabes analizar con perspectiva te enseñan mucho. Otra difícil tarea: ver las cosas con perspectiva cuando estás tan metido en ellas. Como un día me dijo Arancha Merino, autora del libro ¿Por qué me pasa lo que me pasa? , “no hay crecimiento sin dolor, Charo”.

Aquí os dejo unos enlaces a artículos que os ayudarán a entender mejor la parte emocional de vuestras empresas:

Ingeniería emocional en la empresa por Arancha Merino

Feelings management – gestiona las emociones en tu empresa de Altonivel.com

Inteligencia emocional, su importancia en la empresa de David Goleman

Del uno al diez, siendo diez extremadamente emocional, ¿cómo puntuarías a la inteligencia emocional de tu empresa? ¿y qué crees que la hace tan emocional? ¿cómo lo gestionas? Me encantará leer tus comentarios 🙂

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Acerca de Charo

Charo Moreno es conectora de ideas y fan de personas con sueños en proceso de materialización. La comunicación corporativa, relaciones públicas y organización de eventos son sus pasiones profesionales.
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