El eslabón más débil de la cadena

Mi post de hoy nace a raíz de una frase que uno de los profesores que he tenido en el Programa Superior de Marketing Digital de ESIC, concretamente Pablo Fernández (Socio-Fundador del bufete de abogados Abanlex), dijo en su sesión: “una empresa es tan fuerte como su eslabón más débil“.

Nada más escucharla empecé a pensar en las empresas que conozco, en las que he trabajado, las de amigos y familiares… Y me di cuenta de que detrás de esta frase hay una gran verdad. Pero hay que interpretarla correctamente, ojo. Cuando se habla del eslabón más débil, es obvio que no puede ser tan fuerte como el propietario o la persona que dirige la empresa. Pero esa persona sí debe ser la más fuerte (o intentar serlo) dentro de su puesto, con las habilidades y los conocimientos requeridos para él.

El eslabón más débil de la cadena

Pero, ¿qué significa ser el más fuerte? ¿Tener las mejores habilidades y conocimientos para ese puesto? ¿Solo eso? Por supuesto que no. Hace falta algo más y es la participación del trabajador en la toma de decisiones. Y esto es así por dos razones, principalmente.

La primera de ellas es porque la participación tiene su reflejo en la motivación. Si el trabajador está involucrado en el proyecto y lo siente como suyo, la motivación será máxima. Y el hecho de tener la responsabilidad de tomar decisiones hará que su compromiso sea absoluto.

La segunda razón es porque la participación es una forma de reconocimiento. Cuando el trabajador está involucrado en la toma de decisiones, siente que se le valora y que su trabajo está reconocido. Así será más fácil que logre la autorrealización dentro del puesto que desempeña y de la empresa.

Por tanto, la administración participativa consiste en involucrar a los trabajadores en el proceso de toma de decisiones para conseguir, por una parte, la autorrealización y la motivación de las personas de tu equipo, y por otra, obtener la máxima productividad en la empresa.

Además de la participación como factor indispensable para empoderar a tu equipo de trabajo, creo que la otra clave es dejar que cada persona realice dentro de la empresa las funciones que se le dan bien y le gustan. Ésta es otra forma de que el trabajador esté motivado y de que intente mejorar cada día. Cuando desempeñamos una tarea que no nos atrae, acabamos haciéndola mal, con desgana, sin aprovechar todas nuestras habilidades para conseguir el mejor de los resultados.

Por supuesto, el sueldo puede ser otro de estos factores, pero prefiero no ahondar en eso y quedarme aquí, en lo que se refiere exclusivamente a la gestión de las personas 🙂

Y para cerrar este post, quiero acabarlo de la misma forma que lo he empezado, con una cita para que sigamos reflexionando: “El trabajo más productivo es el que sale de las manos de una persona contenta” (Víctor Pauchet).

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Acerca de Julia

A Julia Crespo le entusiasma la comunicación online y el marketing digital, especializada en el marketing de contenidos y la gestión de redes sociales.
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Una respuesta a El eslabón más débil de la cadena

  1. PPA dijo:

    Estoy totalmente de acuerdo en el artículo pero. me gustaría que
    El siguiente artículo tratase del miedo al error en la toma de decisiones y debido a ello la dependencia que le generan hacia los altos mandos de una empresa ese problema en los encargados de departamentos..

    Miedo a decidir y a aceptar las consecuencias ante un error.

    Gran Blog por cierto.
    Se agradece leer estos artículos tan jugosos en contenido.

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